El pipeline es el esqueleto de tu proceso de delivery. Cada stage es un guardián. Si un guardián se duerme, la porquería llega a producción.
Cuatro entornos, cuatro propósitos. Mezclarlos es la causa #2 de incidentes en producción (la #1 es deployar sin testear).
Cómo llega tu código a producción es tan importante como el código mismo. El deploy perfecto es el que el usuario no nota.
Cada gate es una pregunta binaria: ¿este cambio está listo para avanzar? Si la respuesta es no, el pipeline se detiene. Sin excepciones.